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Marlon Quintero y su récipe de la TV Leer

Marlon Quintero y su récipe de la TV Leer

Por: Valentina Ruiz Leotaud vruiz@cadena-capriles.com

Más allá de sus investigaciones estratégicas, de la coordinación de grandes equipos que ha encabezado en varios países o de las altas posiciones ocupadas en cadenas televisivas, la labor de Marlon Quintero es harto conocida por los que se mueven en su ámbito y por los que no. Si usted entra en el segundo grupo y aún no da con el personaje, es probable que sí identifique algunos de los programas que ha liderado: Futuro Seguro y Los Últimos, de TelevénAl Filo de la Ley y Nuestra Belleza Latina, de Univisión; La Pola, de RCN; Isa TKMIsa TK+, de NickelodeonLos Caballeros las Prefieren Brutas, de Sony Entertainment TelevisionLos Simuladores, de Televisa, con el cual fue nominado al premio Emmy Internacional en 2010, entre muchos otros.

Se trata de apuestas muy celebradas que han resultado así porque en ellas, además de haber contado con excelentes recursos humanos, se valió de sus destrezas técnicas y artísticas. Y es que Quintero es ingeniero industrial de profesión, no obstante, su pasión por el medio lo empujó a hacer una maestría en Producción de Televisión en California y, desde entonces, no se ha dedicado a ninguna otra área. “Estudiar, para poder justificar mi acceso a este mundo, fue un reto. Ahora, la Ingeniería para mí ha sido vital porque me dio un dominio de estructuras que ha sido clave en la implementación de operaciones a lo largo de mi carrera; inclusive, esta cuestión de innovación viene de ahí”, sostiene. 

Inteligencia compartida

            Ese asunto al que se refiere el empresario, es la cruzada en la que anda: la de promover métodos más asertivos para llevar a cabo proyectos en TV, cine, música o Internet, que terminen siendo arrolladores -y exportables. De allí que este 25 y 26 de octubre venga a Caracas con el seminario Creatividad, Innovación y Contenidos, que se efectuará en el Teatro Premium de Los Naranjos.

“Lo que trato de traer es una filosofía que, si fuera un récipe, lo que busca es organizar el proceso creativo, pues aunque la industria del entretenimiento es la que está sorprendiendo al público constantemente, a veces deja lo que hace muy al azar o a que la musa llegue o no llegue. Lo que se requiere es que se contextualice más con la realidad del medio y del país, para poder generar un contenido que cubra una falta del mercado y que resulte exitoso de manera sostenida”, resume el fundador del Centro para la Innovación y la Creatividad en Medios.

– ¿Por qué estimaste necesario traer este taller, específicamente, a Venezuela? 

– Porque he notado que en los ambientes de elaboración de contenido hay como un divorcio entre los ejecutivos que, en teoría, están muy aterrizados y saben cómo vincular lo que quiere el cliente y lo que quiere la audiencia, y los creativos, que deben entregar las propuestas que supuestamente van a cubrir esas expectativas. A la par, aquí pasa lo mismo que en otros países del continente: no nos enseñan en qué consiste la innovación, a través de data e información como lo hacen en Estados Unidos, pero nos obligan a innovar.

– La obligación que tienen, actualmente, los medios de difundir un repertorio hecho en casa, ¿fue otro aliciente para venir?

– Sí, coincide con esa situación pues creo que hay bastantes oportunidades y ganas de hacer cosas nuevas y de trasladar a Venezuela hacia el ámbito internacional de producción, como lo fue en los años ochenta o a principios de los noventa. También considero que hay un afán por acercarse a otras tendencias y eso es un poco de lo que traigo, al mostrar qué se está haciendo en otras partes y explicar la importancia de estar conectados con lo que sucede a escala global.

– ¿Cuáles son las claves, de tu experiencia, que les darás a quienes aspiran generar piezas de alta calidad?

– Lo primero que quiero transmitir es que no hay que sentirse víctima de la localidad, sino apropiarse de las ventajas que brinda cada industria, independientemente del grado de dinamismo que tenga; luego, entender muy bien ese escenario natural que es el país, comprender quiénes son los jugadores y qué están haciendo, conocer a los destinatarios, etc. Ese entorno básico es el que te va a permitir elevarte a otras instancias, dado que será tu fuente inicial de validación. Después, hay que aprovechar esta movida multiplataformaque te permite exhibir tu obra de modo directo, al tiempo que contribuye a encontrar referencias de otras naciones y descubrir un montón de ideas que, cuando las localizas y las llevas a cabo en tu zona, se convierten en algo único.

Sitcoms, dramas, realities

Conversar con Marlon Quintero y no abordar este auge de los shows hechos por y para Latinoamérica, habría sido impensable. Él, con la mayor disposición, arranca tirando por la borda la creencia de que, por estar siempre mirando al norte, existe un desapego de los espectadores de la región hacia los frutos y el talento local. “La gente los celebra porque está esto de ‘sí podemos’, o sea, el apoyo que recibe algo hecho en Colombia, México o Venezuela es muy atractivo dentro del espectro del cable. Además, es una audiencia que está muy dada a escuchar acentos y no pretende ese rigor de que todo tiene que ser neutro”, comenta.

– ¿Por qué surge este interés por hacer series en el hemisferio?

– La necesidad se abrió en tanto los canales por suscripción venían mostrando un material extraordinario si bien era americano, había que distinguirse y la diferenciación la logras implantando contenido original. Lo anterior va de la mano con algo que ha estado ocurriendo en Estados Unidos donde, por ejemplo, salvo HBO ninguna otra señal paga ofrecía producciones propias, hasta que salieron a la palestra Mad Men o The Walking Dead, en AMC, que hizo ese esfuerzo por posicionar su marca.

– ¿Qué es lo más difícil de trazarse esos cometidos en y para el mercado de Latinoamérica?

– Lo más complicado es que los costos son altos y, en ocasiones, no se pueden cubrir. Por otro lado, en contraste con una telenovela, aquí grabamos con una o dos cámaras y con un mecanismo de edición y montaje similar al de las películas; lo mismo con los libretos, que se preparan a un ritmo más lento y toca reeducar a los escritores, que están acostumbrados a sacar 20 capítulos en un mes y cuando les indicas que en cuatro o cinco meses vamos a componer 24 episodios, les parece insólito. Igual con los que vienen de publicidad y cine, que están habituados a una estética muy artística o independiente, y eso no aplica en la pantalla chica. Lo bonito es que, al final, se da una combinación de habilidades en un solo proceso que funciona.

Locales y guerreros

– ¿Qué aprendizaje, de tu paso por la TV venezolana, has podido trasladar a estas experiencias foráneas?

– El no tener miedo a sacar una hora de televisión, es decir, el productor venezolano es guerrero y hace lo imposible por salir. Obvio, también eso lo tuve que sopesar con el cambio de mentalidad que traía de Estados Unidos, porque tampoco se pueden emitir las cosas sólo por hacerlo. Afortunadamente me he podido llevar lo mejor de los lugares donde he trabajado para poder exponer criterios y fórmulas que, aplicadas en otros espacios, se convierten en algo mejor y más sofisticado.

Las señas

El seminario Creatividad, Innovación y Contenidos, se realizará en el Teatro Premium de Los Naranjos, Caracas, este 25 y 26 de octubre. Estarán invitados Erika de la Vega, Elí Bravo, Héctor Palma y Yolanda del Castillo.

Fuente de la nota aquí.

 



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